Ultima hora: esto es lo que pasa cuando "te pasas":
La verdad es que me parece un mensaje un poco cutrecillo. Pero... es lo que hay.
Estos de Google son muy generosos al dar casi 3 Gb de espacio en disco. Aunque éste es muuuuucho espacio, para el volumen de correo de un usuario "normal" como yo, también se acaba con el tiempo. Aquí está el estado actual de mi cuenta, que como veréis amenaza con desbordarse.
Hace unos minutos
Si nuestra cámara digital no lleva la posibilidad de tomar tres tomas simultáneas para hacer HDR, aún podemos intentar hacer algo parecido, de forma mucho más barata que andar comprándose una camareja de esas que ya lo llevan integrado.
El señor Zapan miraba con cierta envidia la capacidad creativa de su vecina, pues él también había intentado, durante un tiempo, retocar sus fotografías, pero nunca había conseguido ningún resultado admirable.
En primer lugar, tuvimos que cruzar el río "a la pata la llana". Parecía no llevar casi agua en ese azud, pero los 20 m caminando sobre algas en la presa se hicieron muuuuyyyy largos (y resbaladizos). Aquí podéis ver a MJ pensándose si cruzar o no.
...y claro, como no eres ningún salmón para pegar un supersalto de esos que te pase al pantano que hay al otro lado, decides que hay que esquivarla.
A esta abeja la sorprendí haciendo su sesión de escalada, pero hay que reconocer que ella tiene alas. Esto es una ventaja, se mire por donde se mire.
Un día de marzo de 2006, andábamos MJ y yo junto al Segura, en Archena, en una zona acondicionada por el ayuntamiento para pasear junto al río. Llegado el momento de irnos, me dije:
Ese fue el comienzo. Cada día que podía (especialmente, los fines de semana) iba haciendo un tramo, a veces solo, a veces acompañado. Las distancias dependían mucho de las horas disponibles. Ha habido tramos de río desde 2 hasta 12 km. Hay que tener en cuenta que luego había que regresar hasta el coche, con lo cual, el camino andado en realidad ha sido el doble de la longitud del tramo de río correspondiente. También el verano fue bastante malo, por el calor y esas menudencias; así que interrumpimos las salidas al río, y no volvimos a reengancharnos hasta finales de octubre.