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jueves, 21 de agosto de 2014

De visita por Barcelona (a la tercera va la vencida)

Estos panots (losetas, en catalán) se han convertido, especialmente en los últimos años, en un símbolo de Barcelona, y se pueden encontrar a espuertas por muchos sitios de la ciudad, especialmente por l'Eixample.

Simetría a tutiplén


También llamado "la rosa de Barcelona", el diseño es obra de un arquitecto y matemático (ya se nota el elemento simétrico, ya) catalán llamado Josep Puig i Cadafalch, discípulo de otro arquitecto modernista importante: Lluis Domènech. Este último, autor, junto con su hijo, del Hospital de la Santa Creu i San Pau, cuya fachada es impresionante:

Hospital de la Santa Cruz y San Pablo

Por algo la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad el conjunto formado por este hospital y el Palacio de la Música Catalana (también obra del Lluisito), por ser dos obras maestras del modernismo. Se ve que a Lluis Domènech le pilló una época creativa en la que estaba inspirado.

Y por eso precisamente, por ser Patrimonio de la Humanidad, yo me acerqué este finde a echarles un vistazo a ambos, aprovechando que tenía que pasar cerca de Barcelona por motivos familiares. Así he podido tachar otra entrada de la lista de Patrimonio de la Humanidad en España que me quedaba por ver.

Del Palau de la Música no tengo ninguna foto buena, pero aquí va una de la fachada, que no le hace justicia, pero ya deja intuir que es una maravilla


Otras cosas que hemos visto y disfrutado en Barcelona:


El puerto, visto desde Montjuic

El castillo de Montjuic, combinando con maestría piedra y plantas


Las Ramblas y Mercado de la Boquería, llenas de vida y actividad

La plaza de San Felipe Neri, con marcas en la fachada de la iglesia de las balas de los fusilamientos de la Guerra Civil

La Catedral de Barcelona (sí, la foto es malísima, pero no hice ninguna mejor. He tenido que editar esta aclarándola un poco, así que he introducido algo de ruido, pero bueno, al menos se ve)

El "hotel de los ojos". Algunos de los "ojos" son cámaras de videovigilancia, pero la cuestión es que no sabemos cuáles son adornos y cuáles son cámaras. Un buen ejemplo de "camuflaje por exposición".



El caso es que ya había estado un par de veces antes en Barcelona y la ciudad no me había conseguido enganchar. Pero esta vez sí. Como dice el proverbio, a la tercera va la vencida. Esta vez, la tercera, la vencida, seguramente por ir con un guía "autóctono", he disfrutado de verdad el (poco) tiempo que he podido dedicar a la ciudad. Y, aunque siga sin ser mi ciudad favorita, Barcelona ha subido varios puestos en mi lista particular de ciudades chulas.

Así que me la apunto para volver en cualquier momento. A ver qué sorpresas me depara "la cuarta".

Entradas relacionadas

Nueva York. http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2010/08/mi-primera-vista-de-nueva-york.html

Angra do Heroísmo y Terceira
http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2014/05/mi-primeira-vez-en-terceira-primeira.html
http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2014/05/mi-primeira-vez-en-terceira-parte-2-de-2.html

Más info

El Palacio de la Música. http://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_la_M%C3%BAsica_Catalana
El Hospital de Sant Pau. http://es.wikipedia.org/wiki/Hospital_de_la_Santa_Cruz_y_San_Pablo
Sobre las losetas de Barcelona. http://sintitulo20.blogspot.com.es/2013/07/panots-de-barcelona.html

jueves, 24 de julio de 2014

Panorámica desde la Sierra de El Valle y Carrascoy

Desde el Cabezo Palomar (cerca del Castillo de la Luz, cerca de la famosa Balsa del Valle), mientras atardecía la otra tarde se veía esta impresionante panorámica del valle del río Segura (mejor hacer clic en la imagen para verla más grande).



Aquí os dejo los nombres de algunas sierras que se pueden reconocer



viernes, 11 de julio de 2014

Me importa un pimiento

Se empieza descubriendo que en la jardinera te ha nacido una planta. A los pocos días echa unas flores así

Después la flor se cierra y empieza a verse un fruto incipiente

Que crece...

... y crece...

¡Ay, qué pena me va a dar cuando me lo coma!

Porque me lo voy a comer, claro. Por ejemplo, en una receta como esta.

Aunque los del súper luzcan más bonitos, este tiene el encanto de haberlo criado yo.

lunes, 7 de julio de 2014

Objetivos SMART. Be smart, baby

Dicen que para que un objetivo sea "bueno", para que esté bien establecido, ha de satisfacer las características SMART (viene del inglés, donde S = Specific, M = Medible, A = Alcanzable, R = Realista y T = Temporizado, o sea, con una fecha prevista para lograrlo).


Por ejemplo, no es lo mismo decir "quiero perder peso", que "quiero perder 5 kilos". Planteado de la segunda forma, es mucho más específico (la S). Hay que intentar enunciar el objetivo de la forma más concreta posible.

El mismo caso nos vale también para ilustrar lo de medible. En este caso, el peso es un dato objetivo, luego es un buen parámetro que se puede evaluar en cualquier momento (valdría cualquiera de los dos enunciados anteriores, aunque ya hemos visto que el primero no es demasiado específico). Como contraejemplo, un objetivo que sería poco o nada medible: "quiero ser feliz", "quiero hacer más deporte". El primer caso podría replantearse como que se desea alcanzar aquellas cosas que te pueden hacer feliz ("quiero tener un hijo", "quiero tener este coche", "quiero encontrar pareja", "quiero tener una vida más sana"...) y el segundo concretado como parámetros medibles: "quiero hacer X kilómetros de senderismo / bicicleta / corriendo...". Si un objetivo no puede medirse, se queda en un deseo, una meta... algo perfectamente válido, pero que no es un objetivo bien establecido. Aquí tenemos la letra M (medible).

Una vez planteado en términos medibles, es más fácil establecer unos parámetros alcanzables. En el caso del deporte, si no sueles hacerlo hasta este momento, no te plantees hacer 50 kilómetros de senderismo a la semana, porque probablemente no lo logres y te frustrarás. Si el objetivo medible puede fraccionarse en períodos más pequeños que el año, es mejor hacerlo así. De esa forma, en vez de decir "quiero hacer 500 km de senderismo en el año", es mejor decirse "quiero hacer unos 10 km de senderismo a la semana por término medio". Esto permite que puedas evaluar tu progreso al final de cada semana, o de cada mes, o en cualquier momento que quieras evaluar tu rendimiento. Si quieres comprarte un coche, piensa en tu sueldo, en cuánto te puedes gastar sin descuidar tus necesidades y las de tu familia, etc... y no te lances a lo imposible. Mira entre los coches al alcance de tu sueldo y tus ahorros. Que el objetivo sea alcanzable (la A).

Un objetivo también debe ser realista (letra R). Esto está directamente relacionado con lo anterior, aunque no todo lo que es alcanzable es realista. Para incrementar el nivel de ventas, podríamos bajar mucho los precios, hasta el nivel de coste o menos. Esto es posible (en ese sentido, es alcanzable), pero no es realista. De todas formas, a mí a veces me cuesta mucho ver la diferencia entre realista y alcanzable, en el sentido de que, en general, los ejemplos que he visto o son alcanzables y realistas, o no son ninguna de las dos cosas. O si no, son ejemplos un poco forzados. No obstante, no dejes que el realismo lo invada todo: también es bueno que los objetivos sean un poco ambiciosos. Ojo: un poco, para que se cree algo de tensión, que te exijan un poco de esfuerzo, un "estrés positivo" que te haga querer superarte. No te pongas un objetivo tan realista que implique que no tengas que esforzarte. Pero tampoco tan utópico que nunca puedas lograrlo. Siempre tendrás tiempo, al final del plazo, de ser un poco indulgente contigo (de hecho, te recomiendo que lo seas).

Por último, la T, que esté temporizado. No establezcas objetivos sin ponerles un plazo. Si no, es posible que se conviertan en un lastre que vas arrastrando de manera indefinida. Es agobiante esa sensación de nunca saber si se ha conseguido o no (si no se ha conseguido aún, siempre se puede razonar que probablemente se alcanzará más tarde, y el asunto se va eternizando). Esto puede acabar minando tu moral y terminar en el extremo opuesto: renunciar por completo a lograr nada. Así que, ponles plazo a tus objetivos.

Por último, dicen que es buena idea plantear los objetivos comenzando con un verbo en infinitivo. Ejemplos:

- perder 5 kilos
- encontrar pareja
- aumentar las ventas un 10%
- independizarme de mis padres en 6 meses
- estudiar Derecho
- correr una maratón
...

Por último, os dejo una cita de Zig Ziglar que me gusta mucho:

"Un objetivo bien fijado, es un objetivo a medio camino de ser alcanzado"

Bueno, pues con todas estas características, ya tendríamos unos objetivos SMART. En inglés, SMART = inteligente. Así que, ¿son inteligentes tus objetivos?

martes, 1 de julio de 2014

...y dos mil años después...voilà!

Como algunos de los que me conocéis sabéis muy bien, soy un enamorado de la cultura romana clásica. Sí, todo el rollo ese de los emperadores, la República, la mitología y, sobre todo, su ingeniería y su arquitectura. Los romanos eran "mucho romanos". Por eso, os voy a contar un hecho simpático que me ha pasado recientemente, y que ha sido como un pequeño guiño de la Roma de hace dos mil años directamente a mí.

El pasado domingo día 22 de junio estuve haciendo buceo libre en la Playa del Mojón, justo en el límite entre las provincias de Murcia y Alicante. Existe allí una barrera de rocas paralelas a la costa que se encuentran a ras de superficie. Son rocas traicioneras, ya que no se ven, salvo por una levísima capa de espuma que hacen allí las olas rompientes. Pero es fácil que esta capa de espuma pase desapercibida si el mar está en calma. Si os ponéis en la playa mirando hacia el agua, a unos 50 metros o así podéis ver una raya marrón dentro de la capa azul del agua. Son las rocas.

Esta barrera de rocas se llama "Los Esculls del Mojón" (esculls = escollos, en catalán), y es conocido el hecho de que allí ha habido varios naufragios a lo largo de la historia (se han encontrado restos y monedas romanas y de posteriores culturas). En Región de Murcia Digital (enlace abajo) tenéis algo más de información sobre esta zona.

Imagen 1. Mapa de la zona de Los Esculls del Mojón. Mapa: OpenStreetMap.org

Cuando salía del agua, a unos escasos veinte metros de la costa, se puede decir que prácticamente me tropecé de narices con un trozo de cerámica que en un principio me pareció un trozo de un ánfora, aunque, dada mi ignorancia supina en este tema, igual podría ser un botijo del año pasado que alguien tiró allí. Aquí unas fotos del hallazgo

Imagen 2. ¿Puede ser la tapa de un ánfora?

Imagen 3. ¿O tal vez sea el culo de la vasija?

Imagen 4. Desde esta perspectiva, recuerda al sujetador cónico que Gaultier le diseñó a Madonna

Imagen 5. En su interior, materiales cementados

Imagen 6. Otra perspectiva

Imagen 7. Mi preferida: parece un pezón como la copa de un pino (un pezonzaco, que diría P.G.). Sí, ya sé que no tengo remedio, no me lo recordéis.

Como aquello me pareció interesante, lo recogí. Hoy sé (entonces no tenía ni idea) que la UNESCO dice que en general, los pecios deben considerarse en el contexto subacuático, con lo que vengo a entender más o menos que no es buena idea extraer los restos encontrados. Aunque también es verdad que dicen que no deben perturbarse "indebidamente", pero habría que preguntar a un experto que cuando se encuentra una pieza aislada cuál es la actuación más correcta. Si la pieza está suelta y no tiene vida asentada sobre ella, quizá no sea "indebido" extraerla. No sé.

El caso es que ayer estuve hablando con D. Luis Enrique de Miguel, director del Museo Arqueológico de Murcia, en su oficina del museo, a quien le llevé el "cacharro". Tras inspeccionar la pieza me dijo que, efectivamente, se corresponde con el ápice de un ánfora romana. Fue una breve charla muy agradable. Me dijo que la Arqueología (se notaba por cómo hablaba de ella, que la pronuncia en mayúsculas) es un puzzle de millones de piezas, y que este trozo de barro que yo encontré constituye una pieza más en la reconstrucción de la imagen global de ese gigantesco puzzle.

El trozo de ánfora se quedó en el museo, donde ahora será inventariada y, supongo, archivada hasta que algún investigador o becario tenga que hacer alguna tesis o algún otro tipo de investigación, o que alguien que esté aburrido le dé por estudiarla un poco más a fondo. Tampoco creo que aporte mucho, pues ya se han extraído otras ánforas del mismo lugar anteriormente (e incluso monedas romanas). Pero ahí queda.

Por mi parte, me ha dado gusto encontrarla, para qué voy a negarlo. Parece increíble que en 2014 aún se pueda encontrar un resto arqueológico submarino sin más recursos que unas gafas de buceo de plástico barato. Ni aletas llevaba ese día. Allí estaba el trozo de ánfora esperándome. Un año, dos años, diez años, un siglo, dos siglos... mil años, dos mil años...

Y, puestos a elegir una civilización antigua, yo no hubiera elegido ninguna otra antes que la civilización romana (salvo que hablemos de monedas de oro, claro, que entonces hubiera preferido los galeones españoles que volvían de América. Pero esa es otra historia). Es como si Roma me hubiera hecho un guiño a través de la Historia, dos mil años después.

Otras entradas relacionadas

Buceando sin botella en Cala Fría
http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2014/06/buceando-sin-botella-en-cala-fria-cabo.html

Un día revuelto, un Mar Menor redescubierto
http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2014/06/un-dia-revuelto-un-mar-menor.html

Nacras, una especie en extinción
http://dandolealaolla.blogspot.com.es/2014/06/ampliando-informacion-nacras-una.html


Referencias externas

1. Los Esculls del Mojón en Región de Murcia Digital.
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,3390&r=ReP-28493-DETALLE_REPORTAJESABUELO

2. La UNESCO sobre los pecios
http://www.unesco.org/new/es/culture/themes/underwater-cultural-heritage/unesco-manual-for-activities-directed-at-underwater-cultural-heritage/unesco-manual/environment/

viernes, 20 de junio de 2014

Ampliando información. Nacras, una especie en extinción en el Mar Menor

A raíz de la anterior entrada ("Un día revuelto, un Mar Menor redescubierto"), en la que hablaba de que haciendo apnea en el Mar Menor había descubierto unas "ostras gigantes", mi gran amigo Miguel me envía un poco más de información, lo que me ha gustado mucho, pues ha localizado EXACTAMENTE los "bichos" (vivan los términos científicos) que yo vi.

No son ostras, no son mejillones, son... NACRAS, o para aquellos a los que nos gusta el nombre científico: Pinna nobilis. Supongo que lo de Pinna es porque están clavadas, como haciendo el pino (¡vivan los chistes malos!, pero ya veréis cómo así no se olvida el nombre).

La foto de la Wikipedia es esta


Y la entrada de la Wikipedia está aquí.

Y sí, eso es exactamente lo que vi. La verdad es que debería hacerme con una cámara submarina para hacer fotos en mis incursiones submarinas. O un móvil de esos que se pueden sumergir. En realidad, todos los móviles se pueden meter debajo del agua, sólo que algunos sólo una vez (segundo chiste malo ;-)

Pues parece ser que las nacras están en franco retroceso, incluso en alguna página hablan de peligro de extinción. Y parece ser también que con sus "pelos" (seda de mar) se hacían tejidos muy caros.

Pues ya sabéis, si queréis ver algunas, en la cubeta sur del Mar Menor aún podéis encontrarlas, junto a la isla del Ciervo. Sin necesidad de botellas, basta con unas gafas y un tubito. OJO, que está prohibido cogerlas, no vayáis a portaros como cafres, a ver si conseguimos que no desaparezcan.

En cualquier caso, se ve bastante mejor en este corto vídeo:



¿Qué, tenía razón yo al describir estos bivalvos diciendo que estaban "plantados en el fondo como una lechuga"?

Por cierto, durante unos segundos se ve en el vídeo un pez dando vueltas alrededor de la nacra. Ese pez es un ejemplar hembra de "Julia" o "Doncella" (Coris Julis), al que ya mencionaba en esta otra entrada, donde hablaba de mi experiencia subacuática en Cala Fría (Cabo de Palos).

Por si os interesa el tema, aquí también hay un poco más de información (gracias, Miguel):
http://www.esoesciencia.isdata.es/index.php?limitstart=5

Y aquí un vídeo un poco más largo centrado en esta especie

Ya sabéis, si tenéis información que aclare, corrija o complemente a lo que pongo, estoy encantado de recibirla.

lunes, 16 de junio de 2014

Un día revuelto, un Mar Menor redescubierto

La semana pasada contaba cómo me fue en mi primer día de buceo libre de este año (enlace aquí).

Pues resulta que ayer, queriendo repetir faena, también fui a ver qué había por esas aguas de nuestro querido Mediterráneo. Pero, hete ahí que al llegar me encuentro un viento de levante que soplaba con fuerza y que en mi cala preferida, Cala Fría (Cabo de Palos), se levantaba un oleaje "que pa qué".

Sí, a mí también me parece la señal un chiste. Malo, pero de los que no puedes evitar reírte

Por los alrededores, la situación era parecida

Con ese oleaje, se va a meter en el agua Rita

La verdad es que, aunque fastidie un poco no poder meterse en el agua en esas condiciones, el espectáculo de la naturaleza que forman las olas y las rocas es impresionante. Y esto también se puede disfrutar. Ya sabéis: la belleza está en los ojos del que mira. Unas imágenes para ilustrar lo que digo:






Paseando un poco por la zona, descubrí que hay una cala diametralmente opuesta a Cala Fría donde la situación era todo lo contrario. Esta cala se llama, según Google Maps, "cala del Muerto", y según Bing Mapas, "cala de la Escalerica". Este último nombre le pega muy bien, ya que hay una escalerica que baja desde el acantilado hasta el agua, muy bonita (una pena, no hice fotos, pero en OpenStreetMap está dibujada la escalera, aunque allí la cala no tiene nombre).


En esta cala de la escalerica la situación era totalmente distinta: el agua estaba en calma, y la mayoría de los clubs de buceo que suelen hacer sus inmersiones en Cala Fría se habían ido para allá. También había allí varios bañistas que se habían congregado huyendo del viento y del oleaje de las calas cercanas. Buenas condiciones acuáticas, pero saturada de gente.

A la derecha se ven los barcos de las escuelas de buceo que se apañaron en la cala de la Escalerica

El caso es que como ya que estábamos muy cerca de La Manga, decidimos asomarnos a las playas que dan al Mediterráneo, encontrándonos con un panorama parecido: fuerte oleaje e incluso un poco de frío, cosa que invitaba poco a zambullirse. ¿Opción? Pues... aunque no era nuestra primera idea, vayámonos al Mar Menor, que sólo hay que andar unos pocos pasos hacia el otro lado. Así que nos fuimos a una playa cercana a la Isla del Ciervo, isla que está en el Mar Menor.

¡Qué diferencia! Calma chicha y calor del que empuja a tirarse (bueno, mejor que "a tirarse", digamos que invitaba "a meterse", ya que con la poca profundidad que tiene el Mar Menor, si uno "se tira", seguro que se queda clavado en el fondo). Pero lo más agradable fue que al entrar en el agua, me sentí como en El Caribe, un gusticooooo, aaarrggghhh, agua calentica, pero sin llegar a ser "caldo", en fin, un agua PERFECTA. A mí es que lo de meterme en el agua se me hace muy difícil cuando ésta está un poco fría. Sí, blanducho que es uno.

Y allí me dediqué a bucear. Y, en contra de lo que me esperaba, me sorprendió el paisaje subacuático. La profundidad era mínima, la verdad, creo que en ningún momento llegó a más de 1,5 metros. A veces temía que iba a rozar mi barriga con el fondo. También es verdad que peces vi muy pocos, poquísimos. Pero en cambio pude disfrutar de un montón de otras cosas con las que no había contado: unas pequeñas praderas de algas, un montón de caracolas (cornetas, Hexaplex Trunculus), pepinos de mar (holoturias), y un montón de ostras. Una de las ostras era más grande que un palmo mío, o sea, que tendría alrededor de unos 30 cm o incluso algo más. Lo que más me llamó la atención es que muchas de estas ostras estaban clavadas en el suelo, en vertical, como si fueran una lechuga plantada en la tierra. Curioso.

Mira tú por dónde, aunque al principio el día parecía que se había fastidiado con la ventolera, resulta que al obligarnos a cambiar el destino previsto, nos encontramos con un montón de cosas diferentes que, de no haber sido por el "mal tiempo", quizás no hubiera visto, pues parece que uno siempre espera ver paisajes más espectaculares en el mar abierto que en el Mar Menor.

La lección: que hay que aprovechar las cosas como vengan. E intentar convertir lo que en principio puede ser una situación desagradable en una experiencia gratificante.

O, como decía mi bruja: si la vida te da la espalda, tócale el culo.

martes, 10 de junio de 2014

Buceando sin botella en Cala Fría (Cabo de Palos)

Ayer inauguré la temporada de buceo libre (con tubo o snorkel) de este año, en Cala Fría (Cabo de Palos). Esta cala (en la foto) es una de las mejores que he encontrado nunca para este tipo de buceo. Tampoco es que yo sea un gran conocedor del litoral mediterráneo en el ámbito subacuático, la verdad, pero, por lo que he leído, el Cabo de Palos es de las mejores zonas del Mediterráneo para el buceo, ya sea con botella o a pulmón libre. De hecho, en un cursillo de buceo que hice hace unos años, las prácticas nos llevaron a hacerlas a esta cala. Es habitual ver por la zona a muchos buceadores, tanto particulares como de escuelas de buceo.

Una cosa que me gusta de esta cala es que nada más entrar, avanzando unos 20-30 metros, ya puedes ver sumergidos restos que parecen un mástil de algún barco viejo que se han quedado allí hundidos. ¿O son unas farolas submarinas? En cualquier caso, un "pecio" sin tener que armarse de botellas.


Foto 1. Cala Fría en julio del año pasado (2013).

Cada uno de los dos tipos de buceo tiene sus ventajas e inconvenientes, pero a mí me encanta la versión de pulmón libre. Es verdad que con botellas se disfruta de otra manera, se pueden ver pecios, bajar al fondo, etc... Pero para mí, lo que puedo disfrutar con unas simples gafas y un tubo ya es una pasada, y sin las incomodidades de tener que andar acarreando botellas, reguladores, aletas, trajes... De hecho, ayer ni siquiera me llevé aletas.

Las aletas vienen bien cuando quieres coger velocidad, ir a un punto específico, por ejemplo, llegar desde la costa hasta una isla, una cueva o cualquier otro sitio. Pero a mí me encanta el buceo "deambulatorio", a la deriva. O sea, meter la cabeza en el agua y dejarme llevar suavemente, sin un destino fijo. De vez en cuando doy un par de brazadas y me desplazo un poco. Y así hasta que me canse.

Ayer la cosa se quedó en regular, por dos cosas. Primero, el agua está aún muy fría, así que no lo disfruté todo lo que me hubiera gustado. Para próximas inmersiones, me llevaré una camiseta bien ajustada, de esas técnicas, a ver si así aguanto un poco mejor el frío. La otra circunstancia que estropeó un poco el día de ayer fue que me picó (creo que esta no es la palabra correcta, ¿me rozó?) una medusa, y me produjo una pequeña urticaria que me duró un par de horas o así. Nada grave, pero en el momento de la "picadura" me dolió bastante. Así se me quedó el costado:
Foto 2. Así me dejó el costado la medusa. 

En cuanto a lo que vi, una oblada ha sido el primer pez de este año. También vi algunos pequeños cardúmenes de sargos y castañuelas, estas últimas muy pequeñajas. Doncellas, el pez corte-de-helado (nata y chocolate) como me gusta llamarlas, por el color de las hembras, algunos ejemplares de pez verde (Thalassoma pavo), unas cuantas serranas (Serranus scriba) y pequeños bancos de salpas.

Y erizos. Había muuuuuuuuchooooos erizos. Por eso me gusta meterme en el agua con unas chanclas.

También vi un par de medusas (y una que no vi, pero que sí sentí en mi costado), y varios peces de los que desconozco su nombre.

Como no tengo ninguna foto subacuática propia, os dejo algunas de la wikipedia de los peces que vi ayer.

Obladas (http://es.wikipedia.org/wiki/Oblada). Foto de Alberto Romeo, licencia CC BY 3.0


Sargo (http://es.wikipedia.org/wiki/Sargo). Foto de Yoruno, licencia CC BY-SA 3.0



Pez verde (http://es.wikipedia.org/wiki/Pez_verde). Foto de Matthieu Sontag, licencia CC BY-SA 3.0

Castañuelas (http://es.wikipedia.org/wiki/Chromis_chromis). Foto de Albert Kok, licencia Dominio Público

Salpa (http://es.wikipedia.org/wiki/Salpa). Foto de Nano Sánchez, licencia Dominio Público, tomada en El Portús, muy cerca de donde yo estuve buceando


Julia o Doncella (http://es.wikipedia.org/wiki/Coris_julis). Foto de Massimiliano Marcelli, licencia Dominio Público

Serrana o vaquita de roca (serranus scriba) (http://es.wikipedia.org/wiki/Serranus). Foto de Liné1, licencia CC BY-SA 3.0

martes, 3 de junio de 2014

Dónde están las llaves, matarile, rile, rile

¿...dónde están las llaves, matarile, rilerón?


En Chinchilla de Monte-Aragón (Albacete) han encontrado una buena forma de guardar la "Llave de la Ciudad". Lo que no sé es dónde está la otra llave, la necesaria para abrir esa jaula. ¿O será como la manguera antiincendios: "romper en caso de necesidad"?

También tienen un bonito castillo.

Bueno, bonito visto desde abajo, porque, para ser sincero, no llegamos a subir. Es que paramos a la hora de la comida y estaba el lorenzo muy fogoso. Mejor pasear por las calles a la sombra,

 y terminar tomando unas cañas en un bar en la plaza del pueblo (Plaza de La Mancha), donde hay una iglesia bastante impresionante, muy grande para un pueblo de cuatro mil habitantes


Hacía tiempo que no paseaba por un pueblo con ese "sabor manchego".

¿Y tú, conoces Chinchilla? Pues ya estás tardando.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Mi Primeira vez en Terceira (parte 2 de 2)

Continúo la mini-crónica del viaje a Terceira (Azores).

Enlace a la primera parte:

A la entrada del puerto de Angra do Heroísmo hay dos fuertes, uno en cada flanco. Uno está en el  Monte Brasil, un islote que poco a poco ha quedado unido a la isla principal por la lava solidificada. Desde sus inmediaciones, dándose la vuelta, uno puede contemplar esta vista de la ciudad.

Verde en primer plano, verde al fondo. Y verde en el campo de fútbol, claro

 Desde otro punto del fuerte del Monte Brasil, mirando al puerto, tenemos esta vista. En ella se ve la Iglesia de la Concepción (izquierda, torres azules), el hotel Angra Marina (esa mole indecente con la fachada cuadriculada que da al puerto, en el centro-derecha de la imagen, y que es donde nos alojamos nosotros) y el otro fuerte (a la derecha), el de San Sebastián, también llamado "el Castelinho".

El hotel-mole destaca con su fachada sobre el puerto

Bajando del fuerte, a pocos metros, hay un parque muy grande con niños jugando, deportistas corriendo y haciendo otros deportes. Naturalmente, no pude resistirme y uno de los días me pegué un par de carreras por ese parque.

Un día apareció por las inmediaciones del puerto un velero y estuvo dos días anclado en el exterior del puerto. Se ve que el puerto no tiene suficiente profundidad para permitirle entrar, así que vi cómo una barca hacía viajes de vez en cuando del puerto al velero y viceversa. La siguiente foto recoge tanto el parque como el velero anclado en el exterior del puerto
 
 
El islote que se ve al fondo (dos en realidad) es un antiguo volcán extinguido, que en un momento dado se partió en dos trozos.

Otra vista del velero desde un poco más arriba, en el Monte Brasil.



Como se puede ver en las fotos, playas no hay muchas en esta ciudad. A la izquierda de la iglesia se ve la única playa de la ciudad propiamente dicha. Playa que se queda corta para la gente que tiene la ciudad (35.000 habitantes según la Wikipedia), aunque en la semana que estuvimos (abril) sólo vimos gente bañándose dos días. Y es que el agua no estaba aún en su mejor momento.

¿Un bañito? Ese agua fresquita

La segunda ciudad en importancia de Terceira es Praia (Playa) da Victoria. Se les nota el animus belli a los que les ponen nombres a estas ciudades, ¿verdad? Junto a esta ciudad hay un mirador desde el que se tiene una muy buena panorámica.
 
Praia da Victoria. La sierra de Cume al fondo

Claro, un mirador como este es toda una tentación para hacer una foto panorámica de la ciudad, ¿verdad?

Cayendo en la tentación de las panorámicas.¡Ay, Nexus...!

Desde la sierra de Cume, al fondo, se observa uno de los paisajes más característicos de Terceira: el mantel de retalhos (retales, en portugués). A mí fue uno de los paisajes que se me quedó en la retina. De hecho, esta imagen me gustó tanto que ha sido mi fondo de pantalla durante varias semanas.

Veo, veo. ¿Qué ves? Unas vaquinhas (léase vaquiñas)... ¿Las véis? Tal vez ampliando la imagen...

Cambiando de tercio, ¿o debería decir cambiando de Terceira? (¡José, chistes malos no, por favor!), al norte de la isla se encuentra la población de Biscoitos. En ella hay un tipo de formaciones que ha hecho la lava al llegar al mar, y que ha dado lugar a pequeños recodos que forman una especie de "piscinas" naturales que, sin estar totalmente aisladas del mar exterior, sí que se encuentran bastante protegidas, de forma que el agua se renueva constantemente con la que les entra del mar abierto. Así, aunque fuera de esas piscinas haya oleaje, uno puede darse un baño relajado en su interior, pues las olas se quedan fuera de las piscinas

Las olas fuera, las personas dentro

El norte de la isla tiene algunos paisajes preciosos. En particular, este acantilado me dejó boquiabierto. También es verdad que tuve la suerte de pillarlo al atardecer, todo un lujo. Abajo a la izquierda se observa un trozo de construcción artificial combinada con unas rocas naturales, lo que ha servido para hacer otra piscina natural-artificial en la que poder bañarse independientemente del estado del mar externo.

Atardecer con el sol reflejado en el acantilado. Un flipe

Desde el fuerte San Sebastián, en el extremo opuesto al del Monte Brasil, volvemos a ver el puerto de Angra y el hotel que tanta polémica ha generado. El puerto más pequeño que se observa en primer plano se llama Puerto de las Pipas. No, no me preguntéis por qué. Si os lo dijera, tendría que mataros.

Panorámica de los dos puertos desde el fuerte San Sebastián

Bueno, vale, en realidad es que no lo sé :-(

Hay montones de cosas más, pero no quiero saturar a quien se atreva a leer esto, ni tampoco tengo tiempo para detallarlo todo. Así que contaré solamente una única cosa más. Y es que dejo para el final lo que más me impactó.

Resulta que, según nos contaron los guías, cuando un volcán "se seca", es decir, se queda sin lava, lo habitual es que el cono acabe colapsando sobre sí mismo, formando una caldera de colapso. Seguramente, un geólogo tendrá un nombre más técnico para esto, pero a nosotros nos vale así. Bueno, pues, siempre según los guías, hay algún caso muy poco habitual en que el volcán no se derrumba y se queda entero, con la idea que tenemos de un volcán típico (un cono con un agujero en la cima, el cráter). Nos dijeron que ahora mismo sólo hay dos volcanes así en la tierra. Uno está en Asia (¿Thailandia, Vietnam...? no recuerdo) y no es visitable. El otro está en Terceira, se llama el Algar do Carvão (el pozo del Carbón). Al volcán se entra por un túnel excavado en un lateral, y cuando uno llega al centro, levanta la vista y se encuentra con esto, no puede menos que quedarse ojoplático

Mira p'arriba: estás en las tripas del volcán

Para mí fue uno de los momentos más mágicos del viaje. Y es que los volcanes me fascinan, y pensar que estás dentro de uno, y ver el cráter íntegro, siendo colonizado por la vegetación... en fin, una pasada.

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