Los chicos de Google no dejan de sorprenderme. Por si fuera pequeña la revolución que supuso algo como el Street View, leo en su blog que ahora han decidido llegar también a aquellos lugares a donde no se puede llegar con un coche (o una moto de nieve, por citar algunos de los vehículos que han utilizado). Nada menos que el Cañón del Colorado. ¿Y cómo lo van a hacer? Pues llevando la cámara de 360º con tracción "animal".
Aquí podéis ver las fotos y leer la información original.
http://googleblog.blogspot.com.es/2012/10/trekking-grand-canyon-for-google-maps.html
A ver cuándo se deciden a hacerlo con estos dos magníficos cañones que tenemos por aquí.
Este en Laroya (Almería), en el río del mismo nombre.
Y este en Calasparra (Murcia), en el río Segura.
A este ritmo, todo llegará.
Y a ti, ¿qué sitio te gustaría que "escanearan" los de Google para poder verlo en el Street View? ¿Y qué sitio te gustaría que permaneciera por siempre secreto?
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miércoles, 24 de octubre de 2012
Y a donde no llega el coche... ¡el peatón!
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miércoles, 5 de septiembre de 2007
Ecos de voces ya olvidadas
Al volver a la casa de los abuelos, descubres que tu primo ha aprovechado un rincón vacío para montar una estupenda plantación de maría, aunque no vale para nada, ya que ha utilizado semillas de cañamones que no valen.
También descubres que aún quedan sitios donde a los perros se les pone a comer en la calle, en la puerta de la casa. Y si pasa un gato, pues se echan una pelea y listos.
Y esas voces, en tu cabeza, hacen eco.
También sorprende descubrir cómo la gente, la mitad de la cual es tu familia más o menos lejana (es lo que tienen los pueblos pequeños), a pesar de que a veces esquives las miradas pues te da vergüenza no saber dirigirte a ellos por su nombre, se abre a ti en cuanto les diriges dos palabras. Y no te reprochan que no lo sepas, a pesar de que ellos te llaman a ti como lo hacían cuando eras pequeño.
Y entonces se produce el milagro: alguien comparte sus fracasos contigo, abriéndote una parte de su alma, sin que tú sepas por qué misterios misteriosos ha tenido que esperar a que llegues tú desde el quinto pino para desahogarse. Otro te abre las puertas de su casa como si te conociera desde siempre, y te invita a entrar hasta la cocina.
Y, aunque sabes que es una gran mentira, sientes que no estás tan desencajado como creías.
Y da un gustico que no veas.
Fotos: Laroya, provincia de Almería. Agosto 2007, fiestas de S. Ramón Nonato.
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