Uno podría pensar que quizás no haya nada de interés en él, pero si yo tuviera un tesoro lo escondería ahí.
¡El que lo quiera, que se lo gane!
Foto: el lunes, día 13/10 en Fuente Segura, Jaén. ¿Retoques? RGB -> RBG.
Reflejos. El inglés Kiefer Sutherland siempre me ha recordado a mi tío Luis, pero sobre todo en esta película. Genial la música, sobre todo el tema inspirado en el Asturias de Albéniz. La última escena, con un final ligeramente sorprendente, y con esa música in crescendo, hace que merezca la pena ver la peli completa. Recomendable, pero sin estridencias. Aquí hay una genial versión de ese tema musical:


Cuando empecé mi particular ruta siguiendo la orilla del Segura, recuerdo que pensé en el camino de Santiago.
Hay un paralelismo evidente entre estas dos formas de recorrido. Y luego, hay muchas situaciones del mundo real que se corresponden con esta dualidad. Por ejemplo, el camino de Santiago es una de ellas. Mucha gente ha contado que realizar el camino le ha producido este tipo de transformación interior paralela al recorrido externo.
El juego de la oca también tiene relación con este tipo de rutas (vale, lo de la foto . Este juego tiene un origen medieval, con toques esotérico-misterioso-iniciáticos. Parece ser que tiene una relación importante con el camino de Santiago (una especie de guía encriptada del camino). En él vamos encontrando puentes ("de puente a puente..."), ocas (en el camino de Santiago hay algunos toponímicos con este nombre: Montesdeoca...) y los peligros del camino quedan representados en las casillas de la calavera, la cárcel, la posada y el pozo. Para ver más detalles de esta relación, podéis mirar aquí: http://www.juegodelaoca.com/Esoterico/caminodesantiago.htm
Pero el otro día, el paralelismo entre ambas rutas fue un paso más allá, cuando tras andar por el río, tomamos el coche y un poco más adelante tropezamos con esta señal, lo que me hizo pensar que no es tan descabellado hablar de la ruta del río como mi particular camino de Santiago. El Santiago de la señal de tráfico se refiere a Santiago de la Espada, pueblo de Jaén cercano a la confluencia del río Segura con su afluente el Zumeta.
Estamos hartos de ver en las veletas determinados elementos, como el típico gallo.