Bailar, decía Sabina, es soñar con los pies.
No es el mejor tango que he visto, pero no he podido evitar una sonrisa melancólica recordando mis clases de tango. Si nunca lo habéis probado, hacedlo. No os arrepentiréis.
¿Y tú? ¿Cuál es tu baile preferido?
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lunes, 17 de febrero de 2014
martes, 23 de abril de 2013
Flamenco, siempre flamenco
Dicen que el baile es un lenguaje, anterior incluso al lenguaje hablado. Vamos, que está con nosotros desde que el Hombre es Hombre. De hecho, quizás es una de las cosas que nos hace humanos. Algo parecido ocurre con la música.
Y seguramente sea cierto que ya ha pasado a nuestra memoria genética, lo llevamos en el ADN. O si no, ¿cómo se explica la emoción que nos producen espectáculos como el del pasado día 16 en el Aula de Teatro de la Universidad de Murcia? Una bailaora flamenca, que más que tener tacones parecía tener una metralleta por la velocidad con la que taconeaba; un cantaor que te erizaba el vello cuando soltaba un "quejío", y un guitarrista que, sencillamente, me dejó con la boca abierta (por cierto, con un parecido impresionante con un amigo mío de la infancia, un compañero del colegio).
Se notaba que el arte lo llevan en la sangre. La bailaora (Lucía) debutó en el Carnegie Hall de Nueva York con 3 años, supongo que en un viaje con su familia artística.
Lucía Albarrán (bailaora), Enrique Larrosa (guitarra) y David Contreras (cante).
Tres artistazos que hablan el lenguaje de la música y el baile.
Y seguramente sea cierto que ya ha pasado a nuestra memoria genética, lo llevamos en el ADN. O si no, ¿cómo se explica la emoción que nos producen espectáculos como el del pasado día 16 en el Aula de Teatro de la Universidad de Murcia? Una bailaora flamenca, que más que tener tacones parecía tener una metralleta por la velocidad con la que taconeaba; un cantaor que te erizaba el vello cuando soltaba un "quejío", y un guitarrista que, sencillamente, me dejó con la boca abierta (por cierto, con un parecido impresionante con un amigo mío de la infancia, un compañero del colegio).
Se notaba que el arte lo llevan en la sangre. La bailaora (Lucía) debutó en el Carnegie Hall de Nueva York con 3 años, supongo que en un viaje con su familia artística.
Lucía Albarrán (bailaora), Enrique Larrosa (guitarra) y David Contreras (cante).
Tres artistazos que hablan el lenguaje de la música y el baile.
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